FRAGMENTOS

XXX

La tarde se ha ido, estrellada contigo
Quedo el ocaso embellecido
Es asombroso después de un cielo gris,
Porque todo está en tu pupila
No hace falta  mirar a cualquier lado
Tengo el color arcillado y rojizo de tus pómulos
Y mis átomos se mueven exaltados
No te resistas a creerlo, embarcado estoy
En el navío  de este amor tan hondo 


XXIX


Es como un destello en el vértice de toda razón

Que calla toda voz y confunde todo argumento,

Hasta su propia fuente

Es el sol de sus ojos de cristal y la púrpura de sus labios

Es el liso camino de su cuello y el resplandor de sus mejillas,

Es la seda de sus manos y  la  divinidad  de todo asombro

Aún las estrellas están celosas,

Que la más hermosa a su mundo, no les pertenece


XXVIII

Profundo acontecer, donde las gaviotas con su canto,
Se visten  de  violeta con tu dulce amanecer   
Aún, el estafermo de la tarde dejará de ser el espanto
De las estrepitosas aves que  van ligero a su fruto obtener
Los frutos de tus oleos, es el aroma de tu  piel

Eres el murmullo que viene distante
En callado viento, en sensible tacto
Que penetra en mis  oídos cosquillante
Solo pueden ser tus labios,  tu pausada voz


XXVII


Estas radiante y de tus poros brotan aroma de luna
Abordas el viento con tus cabellos tirados a su caricia
Y tu frescura de nube es mi oxígeno de eterna dulzura
Como las orquídeas que adornan el color de tus suaves mejillas,

Desposaré  de ti tu ardiente boca y tu cabello ligero
Que se atrapan en esta mirada
Desposaré  tus ojos que son dos luceros 
Y todo cuanto quiero, desde esta ardorosa Amalgama


XXVI


Lúgubre es, hasta el último aliento
Cuando el corazón ha dejado de latir
Cuando ha muerto la indulgente voz,
En donde reside la atmósfera inmóvil, inacabada
Que se traga toda luz, y  devora su crisol
Al espejismo de los sentidos muertos

Lúgubre es, Lúgubre, cuando los poros se cierran
Porque ya no exhalan de su poder las vibraciones
Porque ha muerto toda sensación, todo pulso del corazón
Todo hálito de aliento, cada deseo, cada emoción


XXV


Tus colinas son como la propia naturaleza,

Sigilosa y esquiva que hablan por sí solas

Del delirio de los ojos cautivos
Y tus muslos,   ...tus muslos son perfectos!
Como rauda  es tu mirada y sensual cada gesto 
Tus movimientos placenteros
Pero es que todo en ti es fascinante,
Fascinante y perfecto


 XXIV


Si alguna vez no estás aquí
Y  me asaltara el temor que no volverás
Hierático seguiré el credo de tus manos
Y reclamaré el derecho de amarte
Si alguna vez necesito que estés aquí, no moriré
Porque entonces querré morir  a tu lado
Somos dos corazones que caminan en el mismo norte


XXIII


El día que te conocí, mi recuerdo se fue a confrontarse
Con toda mi existencia
Recordé  que desde entonces te esperaba 
Desde cuando jugaba entre los árboles  cuando  niño
Asaltando sus frutos y  escribiendo poesía

Eran entonces los sueños sin nombres
Que desencadenaron el vacío
Fue entonces la explosión de los sentidos
En donde mi célula y tu sustancia,
En mi cuerpo se guardó por siempre

Impertérrito suceso, que siempre aguardé
Desde entonces fuiste un asunto de mi filosofía


XXII


Siempre estuve amándote y te he amado en silencio
Sin reproche en tu ausencia, porque al fin y al cabo
El amor no es una cuestión de espacio y tiempo
La base del amor son los sentimientos y con el recuerdo
Tengo un buen argumento que se opone a tu reproche
No demos más distancia al tiempo,    y ¡Abracémonos!

XXI

Tienes una sonrisa de  carmín,
Y tu cabello es de ondulado viento
Si fundieras tu mirada en la mía
Y mis manos tocases
Si tu cuerpo ardiera y tu fuego me quemara
Mi espíritu de sol sería, y la pendiente de tu vientre
Ya no sería solo sueño


XX


Una emoción viene del viento
Y una  mirada  alborota mi pupila,   ....sustancia raíz!
Que incuba mis sentidos y copula  en su esfera
Es un gemido de su boca, es una canción en mi atmósfera

En su vientre la semilla de aguacero
Fuerte emoción, creada en una noche de luceros
Es el enigma de su voz, de su frágil aliento
Son pulsos del corazón, que trae su esfera,


XIX

Es La explosión de una emoción
Que descubre el corazón en una cuerda
Que va y viene cada mirada
Son los puntos distantes de sus ejes
Con el sonido azul de su órbita

La niña de sus ojos y mis ojos
La púrpura de sus pómulos es el oleo
Y en cada eje  cada asombro
Es entonces el punto que reinicia su ciclo
Dos miradas que se devuelven su efecto
Como cada suceso en el universo

  
XVIII


Es un bemol que me expande
Y hace brotar de mi cuerpo
La dopamina cuando te veo

Será  el amor?

Será todo cuanto exponga el eros
Mientras la grey husmea
Importa poco en el estilo de mi lirismo


XVII

Urdida flama,   …furia palpitante!
Que te consumes hasta el hartazgo y en mil maneras
Tienes los genes huracanados 
Y tus poros abiertos son a toda hora
Eyácula efervescente hasta el delirio
Ruidosa manifestación de tu urente forma 

Libadosa es, libadosa Mutación
Que me hace esclavo de tu martirio
Del deseo al fuego, del fuego a la nada
De la nada a todo principio
Todo sucede en tus mismas zonas

  
XVI


Hoy mis sentidos resisten el embate de tu recuerdo
Generoso corazón, que no temo amarte de lejos
Sublime es!  ...  y profundo

Es este amor de cuerpos
Que respira al unísono como dos esferas al viento 
Es tu boca de arrecife, tu fresco aliento

Somos dos corazones semejantes,
Que van camino al infinito
Nada en este mundo es igual,


XV

Susurras mi oído y  entrecortada tu voz
Me afliges con despegar nuestros cuerpos 
Ten cuidado, alimentan tus poros los átomos de mi cuerpo

Mujer de mis sueños, has dormido conmigo
Fue  tan placentero, que aun los vientos estuvieron callados
Los amarantos también florecen en mi lecho de hortensias
Hoy seré,  viento huracanado


XIV


Como destellos de luz en la explosión del trueno
Como cada estrella a su núcleo es el fuego
Como las lumbreras son a la noche que miran el cielo
Como al imán el objeto y a tu boca todo sustento
Serán  mis besos

Como cada hálito de aliento es al viento
Como cada emoción en su tiempo
Como en cada estepa de lo vivido el recuerdo
Como los poros en cada espacio de tu cuerpo
Serán mis besos

Como la aurora es a la alborada
Como tus ojos  a mis ojos en una mirada
Como el colibrí a la flor de ungüento
Como el agua es a la vida y al oxigeno
Serán mis besos

XIII


Doblegas la voluntad del corazón y cada vez,
Los días son fríos, muy fríos, como la tozudez de tu ego
Indiferente aquilatas la desconfianza
Desafortunada no das lugar a la esperanza

Vas por ahí como el perro inoportuno.
Que sin saber y desinteresada del mundo,
Destruyes los afectos más puros
Como la ilusión de amarte

Caminas como el sol,  pero  niegas la luz  de la alborada
Te embelleces por afuera con matizado color
Pero no tienes el don de revelar el crepúsculo embellecido
Ni el valor de dar felicidad al noble entristecido


  XII


Con luceros que alumbran esta noche desde el cielo,
Me siento en esta mesa a recordarte,  
Con el canto de un pájaro llamado Tildío  
Que al caer la tarde viene a visitarme
Celebra  conmigo este pensamiento venidero,

Tu imagen es cristalina, cuerpo de mujer vestida de lino
Que corres  los vientos en bello semblante
Brenda de mis ojos que alcanzo a divisarte
No me dejes esta noche que al pasto seco vendrá el roció

Mientras tú sonríes, mientras yo te miro 
Me veré en tus ojos de luceros
Qué vienes presta  a devorar mi cuerpo
Todo  tuyo,  todo mío, ferviente deseo



XI

Llevo mis lomos oscuros  y golpeados de seguir cada paso
Tu  amor es el más soberano sentimiento que me has regalado
Soy rosa en cada paso, bendecido  por los marzo de verano
Me resisto  a dejarlo, dime cual es  mi pecado

Dulzura de miel, que mira el cielo estrellado
Con atisbos de fragancia, a mi diestra se encuentra al mío atado
Son atisbos de estrellas de  universo encantado
Te pido perdón por aquello  que  no te he causado

Debo cargar la culpa de tu dolor calcinado
Porque si te vas  y dejas  mi corazón abandonado
Respiraré  en los  hoyos profundos de  los ahogados
Y desfalleceré en este hado marchito de aliento apagado

X


Eres un sol eterno
En el universo vivo de mi conciencia
En donde las criaturas más hermosas  habitan
Con el más sublime canto del silencio
Los niños y las almas juegan y las estrellas renacen
Nos llenan de luz  en el más propicio recodo  del universo
 
Vengo a ti postrero a ser sincero, te quiero para mí
Tú eres la sílfide de mis sueños, fui yo quien te eligió 

Las noches son oscuras y se alborotan
Por el sonido grueso de la música en donde todos gritan 


IX

Socavada quietud de mi hondo amor
Poderosa invasión es tu recuerdo
No puedo beber de este cielo el cáliz
Tengo ronca la voz, cuando labriego y errante
Me gustaba tanto mirarte que sobreviví
Muchas veces a tu recuerdo



VIII


No dejes de besarme, porque se me va el aliento
Cada beso tuyo se adueña de mi tiempo
 En mis labios el aura llena tengo
Para los instantes que no te veo

Argumento mi razón para que cuides del cesto
Y me tengas presente en cada espacio y en cada tiempo
Así por siempre en mi corazón, vivirás muy adentro
No termina un amor a cada momento

Dos ligeras rutas tienen el amor eterno
La jura eternidad sin abusar del sentimiento
Y la complicidad en el acuerdo
Te seguiré amando aun después de muerto


VII

He fijado mis ojos alrededor
He mirado los cielos
Puedo coger la naturaleza en mis manos
He descubierto quien soy,  soy como tú.
Y tú como ella


VI


También nací en los días del ayer,
Con el sonido del riachuelo, un día festivo,
A la muerte y vida de dos signos
Al sonar de la campana, los sábados y domingos

Festivo es el cantar de los pájaros
Y los acordes de mi voz marcan el compás
Mis ojos se deleitan del azulado cielo
Y los arboles vibran por esta comunión

Los pinos estirados surcan los cielos
Sus cabellos secos alfombran el suelo de mis pies
Y los laureles fascinados muestran su atributo de rosa
Al escuchar el verso de mi voz.


V

Hay algo en tu boca que aloca mis ojos cuando te miro
Que me enamora
De mi boca a tu boca, algo se define
Y es empedernido


IV


Quebradas colinas son tus muslos
Crepitante ansiedad de tu dorso singular
Prefiero saber de ti, en callada voz
Sin los bárbaros atuendos de la noche

Navego profundo con el movimiento de tus remos
Donde se agota mi último suspiro, en otra dimensión
Encadenados a los enjambres lúdicos hasta el delirio


III


Poderosa invasión como
Colmenas desnudas se abren al sol
Son colinas apetecibles, senderos sinuosos
Los ojos balbuceantes llegan al delirio

El beso errante  y el cuerpo  se forjan en el deleite
Todo pulula en el mar crepitante
El agua y cielo copulan, arena y cuerpo se juntan 
Sigiloso músculo de todo manantial 

  
II


Soy de la espiga dorada
De los campos de  arrecifes y de las pozas de lodo
De sus estaciones de agua y su rio cristalino
Del barro azul, muy cerca a sus compuertas

Soy el trovador silencioso de cada esquina
De los pies forjados por el polvo seco del verano
Del rito del labrador en la gloria de sus días
De las calles anchas que lava el regador

Soy  de los altos pinos que se extienden a los cielos
De la luciérnaga de la noche y la chicharra
De la chicha  de jora  y la caballa
Soy de la voz del negro, que canta en las calles


I

Cuando tú te alejas mi corazón se abruma
Es como cuando el sol susurra separado de la luna
Como cuando el tiempo acecha, paso a paso la muerte

Es más noble que advirtiendo  tú olvido
Amalgama de fina seda y aunque hay dolor
Si en  otro tiempo vengo
 para volver a vivir igual será contigo



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Melodia

Loading...